«Ni en otras seis vidas arreglo yo este desastre

viernes, 6 de septiembre de 2013

Demasiado tarde para arreglarlo.

Delirios. Ilusiones falsas. Mentiras consentidas.
Promesas rotas. Dolor. Tal vez locura. Lágrimas.
Pensamientos suicidas. Desesperación. Más lágrimas.
Ese estúpido nudo en la garganta que casi te ahoga.
Sentimiento de culpabilidad.
Voces en la cabeza repitiéndote lo inútil que eres.
Recuerdos inesperados. Sueños rotos. Miedo. Cansancio.
Todo en tu mente comienza a dar vueltas.
Todo comienza a perder importancia.
Todo gira muy rápido. Tanto que marea.
Más lágrimas aún.
Y cuando crees que vas a estallar,
te das cuenta de que solo te queda un vacío inexplicable que,
sencillamente, sabes que nunca nadie va a poder llenar.
Y duele.
O no, porque cuando quieres darte cuenta,
también ha dejado de doler.
Ya solo puedes poner esa sonrisa,
porque te hace gracia lo penosa que eres, y, total, a nadie le importa nada de ti; es mera cortesía.
Te preguntan qué tal te encuentras, y con tu sonrisa, respondes “muy bien”,
cuando hace horas, días, y tal vez semanas,
que has muerto por dentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Tienes algo que decir? no te quedes con las ganas y escríbemelo.