Destrúyeme a abrazos
de esos que dejan huella.
Mátame pero a besos,
no a mentiras.
Inúndame a caricias,
no a ilusiones.
Destrózame a sonrisas,
no a palabras.
Te suspiro,
te pienso,
te susurro,
te confieso,
te gimo,
te cuento,
te sueño,
te vivo,
te siento,
te muero,
te quiero.
Y mis madrugadas
siempre llevarán tu nombre,
escrito en violáceo debajo de mis ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Tienes algo que decir? no te quedes con las ganas y escríbemelo.