Vente,
te espero,
toca el cigarro de las nueve.
Enfrente de la fuente,
de la fuente de siempre,
aquella de delante del semáforo,
la de las luces mágicas,
arriba del todo,
en nuestro escalón de siempre,
en nuestro refugio
en mitad de todo el mundo,
viendo a la gente pasar
e imaginando la historia de cada transeúnte.
Two Door Cinema Club sonando,
no me dejes sola susurrando sus letras;
cantan sobre las estaciones,
esas que el tiempo nos ha robado.
Está empezando a hacer frío,
ese que combatíamos
con abrazos
pegándonos más,
y anochece,
como cuando me perdía en tus ojos
y nos mirábamos con las palabras
que nuestros labios no se atrevían a soltar.
Te espero,
corre,
no tardes,
aquí nos vemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Tienes algo que decir? no te quedes con las ganas y escríbemelo.