«Ni en otras seis vidas arreglo yo este desastre

miércoles, 22 de enero de 2014

Desorientada.

Un fuerte nudo aprieta demasiado en mi pecho. Con un poco de suerte me ahogará antes de que las lágrimas, que amenazan con salir, empiecen, y entonces no pararán. Mis pensamientos me marean. Cada vez estoy más confusa acerca de lo que hacer con "mi vida"; y digo "mi" entre comillas porque hace tiempo que dejé de poder dirigirla, y "vida" porque esto ya no es vida, no sé ni lo que es. Cada día es una aventura, llena de obstáculos y desilusiones, acompañada de unas cuantas sonrisas, que no compensan a tanta desolación interior. Deseando sentir la sangre correr por la superficie de mi piel. Esa sensación que me hacía sentirme viva, porque dolía, y me devolvía a la realidad cuando toda mi mente cooperaba por abrumarme e invadirme de tristeza que no era capaz de superar. Se empeñan en hacerme creer algo que yo no puedo ver. "Estás delgada" repiten una y otra vez, pero la que ve esas mollas asquerosas, esos muslos llenos de grasa, cuando está desnuda frente al espejo, soy yo, no ellos. Quieren llevarme a un tío que piensa que estoy loca. Tan solo porque no ven y sienten lo que yo, y esperan que le cuente el por qué de mis problemas, cuando ni yo misma lo sé. Solo esperan verme como ellos quieren, pero luego dicen "sé tú misma". Si bajo de peso un poco más, querrán llevar notas de mi peso semana a semana, como a un cerdito al que ceban y pesan para comerse. Son como lobos, quieren acabar con lo más profundo de mí, pero lo que no saben es que ya no queda nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Tienes algo que decir? no te quedes con las ganas y escríbemelo.